Se trata de mantenerse activo, no vegetar, por eso la edad dorada se ha tornado en una alternativa para el disfrute conforme se ha avanzado en los cuidados médicos y los avances tecnológicos han mejorado la calidad de vida.
En el horizonte de la realidad panameña se perfila un crecimiento sostenido de la tercera y cuarta edad, lo delicado del asunto es que, por un lado, las finanzas de la seguridad social den para atender los requerimientos de las pensiones y jubilaciones, y por el otro lado los adultos mayores sepan usar los beneficios que les da la ley 6 en cuanto a reducciones de coste de bienes y servicios sin caer en el excesivo consumismo.
Panamá está caminando hacia su desarrollo sostenible, pero en ello deben estar incluidos los que nos precedieron, se lo ganaron.