Gloriela Quintana, presidenta de la Red Nacional de Organismos de la micro y pequeña empresa, dijo que el hecho de que los alcaldes tengan la potestad de autorizar la apertura o cierre de un local tipo parrillada, no otorga los controles necesarios a este tipo de sitios que provocan alteraciones en las comunidades, por ende es una buena idea que sea el MICI el que deba tomar el control absoluto.
En el caso de la apertura de nuevos negocios, Quintana señaló que muchas son microempresas, pero que no generan tantos empleos. Detalló que cuando una empresa abre con un capital de cinco mil dólares, es considerada como generadora de empleos, ya que el dueño debe contratar personal de apoyo en el negocio. Otro aspecto que detalló Quintana fue que en la actualidad se mantienen las empresas informales, que se ubican en unas 400 mil y estas aportan y mueven la economía del país.