Mientras los consumidores están pendiente al anuncio del nuevo régimen tarifario en la energía eléctrica, para el segundo semestre de 2005, este primero de julio el gobierno podría revelar su política energética para tratar de aminorar su efecto.
En medio de los rumores de la existencia de un documento parecido a una tomo de una enciclopedia, se pudo conocer que el mismo está a la espera de la aprobación del Consejo de Gabinete.
Todo indica que su política viene enmarcada dentro de cuatro importantes factores, una de ellas es la importación de gas natural desde Colombia, para uso principal en la generación eléctrica, otra alternativa es la interconexión eléctrica Centro América, Colombia y México; pero esta medida no sería a corto plazo para el ahorro en el costo de la tarifa.
Asimismo, los subsidios estatales a usuarios que consumen menos de 100 KWH, la generación de energía eólica, extraer biodiesel, etanol y por último la aprobación del uso de gas licuado de petróleo (GLP) como carburante vehicular, son algunas de las medidas que Martín Torrijos advirtió en medio de su campaña política, podría tomarse para ayudar a aminorar lo que el precio internacional del crudo está causando en los países como Panamá.
En el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) desde el pasado mes de septiembre, se trabaja en la búsqueda de fuentes energéticas diversificadas y las anunciadas forman parte de ellas.
El ministro Alejandro Ferrer dijo que estas nuevas alternativas, muchas en sus etapa final, están orientadas al ahorro. Esto porque Panamá es netamente importador del combustible para generar energía, por lo que no tiene ninguna posibilidad a través de mecanismos internos para variar una realidad internacional.
Ferrer, explicó que la balanza energética apunta a fuentes primarias de energía. Por ello, actualmente se trabaja con Colombia para traer gas natural, que implicaría una reducción mucho mayor que el gas licuado.
Pero éste necesita un medio de transporte, y están en la última etapa para definir si se hará por medio marítimo o llevar a cabo la construcción de gasoducto. Esta última ha sido vista por ambos gobierno como factible durante reuniones pactadas entres ellos. Sin embargo, es necesario definir si ambos Estados participarán de la inversión o entregarán la construcción a licitación.
"Vamos a tener una política energética que ayude a minimizar la tarifa eléctrica", dijo Ferrer.
Pero por ser una situación que afecta a toda la región centroamericana, recientemente, los ministros y secretarios de Energía e Hidrocarburos de Centroamérica, Panamá, México y Colombia, acordaron en Guatemala promover y fortalecer la interconexión eléctrica regional y con ese fin solicitaron recursos a los organismos financieros internacionales.
Esto con la finalidad de gestionar recursos para estudios de preinversión de proyectos energéticos eólicos.
El viceministro Manuel José Paredes participó de esa reunión y reveló que ese proyecto está adelantado.
"Ya estamos interconectados con Costa Rica, falta que cada uno lo haga con el resto de los países". "Con Colombia se debe tener en 45 días una visión más clara de cuando podría iniciarse la construcción de un gasoducto y eso ayudaría a la generación eléctrica", dijo Paredes.
Recordó que entre los acuerdos se incluyen programas de energía renovable para que la producción de energía térmica sea menos dependiente del petróleo. Las propuestas que surgieron de esa reunión serán elevadas a los presidentes de Centroamérica que celebrarán una cumbre a finales de este mes en Tegucigalpa, Honduras.
A la espera de una política energética
Otro proyecto que se mantiene como lo mejor guardado y que está a la espera de ser revelado.