¿Qué lecciones debemos sacar de la crisis norteamericana?
A partir del 2007 se inicia la crisis con los "subprime" (los bancos otorgan préstamos a clientes con poca capacidad de pago y alto riesgo). Con los años, éstos no pudieron saldar sus deudas con los bancos, quienes a la vez no pudieron saldar cuentas con las instituciones financieras creando un efecto dominó que tuvo como corolario la primera víctima Bear Stearns, un gran banco de inversión.
En septiembre de este año, el Departamento del Tesoro asume el control de Fannie Mae y Freddie Mac, dos firmas considerables en el mercado hipotecario.
Posteriormente, el cuarto banco de inversión de Estados Unidos, Lehman Brothers, entra en bancarrota al no encontrar comprador, y donde el gobierno se negó a dar un préstamo de rescate.
La Reserva Federal rescata al gigante asegurador AIG de la quiebra concediéndoles un préstamo por 85 mil millones de dólares.
El Bank of America adquiere la firma de corretaje Merrill Lynch por 50,300 millones en acciones, salvándola de la quiebra.
Los dos bancos de inversión de Wall Street, Goldman Sachs y Morgan Stanley, pasaron a ser bancos comerciales tradicionales.
Ante este escenario, el gobierno de Estados Unidos propone inyectar al sistema financiero 700 mil millones de dólares con dinero de los contribuyentes para salvar a Wall Street de sus deudas hipotecarias.
Por eso, para el mundo global EE.UU. predica, pero no practica.