Diciembre es para la gran mayoría de los consumidores, el mes de la tentación. En esta fecha las dietas son dejadas a un lado, con la promesa de retomarlas el primer día del próximo año.
Es común escuchar "el 1 de enero empezaré a perder peso haciendo ejercicios y dieta", pero nutricionistas enfatizan que es importante la desintoxicación del organismo, luego de los festejos.
Abel Gutierre, especialista en Nutrición y Obesidad, manifestó que la intoxicación es producto del desorden en las comidas, aunque la persona sea delgada y atlética, es caldo de cultivo para muchas dolencias.
Es del conocimiento que durante esta época se dispara el consumo de frutas secas, aperitivos, galletas, dulces, pasteles, bombones, turrones, confites, helados, roscas, embutidos, jamón, queso, mariscos, pescado y carnes grasas, salsas, sin dejar de lado el vino, la cerveza, los refrescos azucarados, el café, el té y todo tipo de bebidas alcohólicas en cantidades mayores a las habituales.
Si usted no se cuida, lo que empezó como una fiesta, además de las dolencias, terminará con un dolor de cabeza, en el que las cuentas hospitalarias o de la clínicas serán tan dolorosas como un dolor de estómago.
Los excesos navideños suelen ser la gota que derrama el vaso de la intoxicación. Es por esto, que luego de las fiestas es común en la mayoría de las personas tengan un sentimiento de hastío, pesadez y auténtico agotamiento físico.
Aparece entonces el propósito de enmienda y la decisión de hacer una dieta que en la mayoría de los casos se abandona por pereza o desilusión, antes de que empiece a inclinarse la temida cuesta de enero.
Pues bien, como otras veces, nos avecinamos a esta fecha, les proponemos remedios eficaces y a prueba de la falta de voluntad para desintoxicar el organismo y recuperar la figura perdida en Navidad.
Es difícil asumir cambios bruscos en los hábitos. Lo más adecuado es empezar la "nueva vida" con una cura de desintoxicación que limpie el organismo y, después, plantearse un sistema de adelgazamiento adecuado. Por supuesto, destinando un espacio para caminar al menos una hora cada día.
Casi siempre los tratamientos para adelgazar o desintoxicar suelen ser costosos. Sin embargo, usted puede, con poco, lograr lo que quiere.
Una de las formas inteligente de ayunar y desintoxicar el cuerpo es hacer la cura con sirope de savia y limón. Recordando que no se trata de una forma de alimentación por lo que no debe hacerse más que entre siete y 10 días.
El naturista, Silvio Aguilar, sostuvo que la mezcla de sirope de savia y limón contiene por sí misma y de forma equilibrada, la mayor parte de las vitaminas, minerales, encimas y demás oligoelementos que el organismo necesita.
Lo normal es que tras esos 10 días, usted se deshinche y su cuerpo se haya desintoxicado, sin embargo, debe tener en cuenta que el grado dependerá también del nivel de intoxicación de su organismo. Con esto podría perder entre cuatro y siete kilos.
Lo más importante, es que no se sentirá con energía, más ligero y con más ganas de vivir, incluso dormirá y descansará mejor.
En cualquiera de los casos, el naturista recomienda hacer la cura bajo la supervisión de su médico, no porque tenga peligro alguno, sino porque cada persona es un mundo y conviene seguir los consejos de un profesional.