La Reserva Federal aprobó nuevas normas para proteger a los compradores de viviendas de las prácticas "abusivas" por parte de los bancos que inflaron la burbuja de los precios del metro cuadrado en Estados Unidos.
El consejo directivo del banco central apretó las tuercas a los bancos hipotecarios después de que los demócratas y numerosos expertos le hayan acusado de negligencia por no supervisar adecuadamente el sector inmobiliario en los años de apogeo.
La burbuja de los precios creció hasta un nivel sólo comparable a la de finales de los años 1920 porque muchos bancos extendieron hipotecas a personas que no se las podían permitir, en algunos casos mediante engaños o fraudes.
Las nuevas normas tendrán escaso impacto inmediato, pues las entidades financieras ahora no quieren ni acercarse a personas con un historial crediticio sospechoso.
No obstante, ayudarán a evitar que el episodio se repita en algún momento en el futuro, según los expertos.