La Reserva Federal de EE.UU. (Fed) inició ayer su última reunión para abordar la política monetaria, en la que analiza la probable subida de tipos de interés de referencia, actualmente establecidos en horquilla de entre el 0.25 % y el 0.50 %.
El encuentro, el primero tras la victoria del candidato republicano Donald Trump, será el último del año para el banco central estadounidense.
La Fed emitirá hoy su comunicado de política monetaria y poco después, su presidenta, Janet Yellen, ofrecerá rueda de prensa.
Los mercados otorgan más de un 90% de posibilidades a que los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto, el órgano de la Fed que dirige la política monetaria, decidan elevar los tipos de interés de referencia en un cuarto de punto, hasta el rango de entre 0.50 % y 0.75 %.
Se trataría de la primera y única subida de tipos de interés del año.
El banco central efectuó su último ajuste en diciembre y, pese a haber dado indicios de nuevas alzas de tipos a lo largo de 2016, diversos acontecimientos globales como la decisión del Reino Unido de salir UE y la ralentización en la economía estadounidense de la primera mitad del año obligaron a aplazarlo.
En las últimas semanas, varios influyentes miembros de la Fed han apuntado la inminencia del encarecimiento del precio del dinero, dada la mejoría en los indicadores macroeconómicos en la segunda mitad del año, con un ritmo de expansión estimada en el tercer trimestre estimada del 3.2% y el descenso de la tasa de desempleo, que cerró noviembre en el 4.6%.
En noviembre, la propia Yellen señaló que una subida de tipos de interés "podría muy bien ser apropiada relativamente pronto si los datos entrantes proporcionan alguna evidencia adicional de progreso continuo hacia los objetivos del comité (de política monetaria de la Fed)".
El banco central estadounidense cuenta con un doble mandato de promoción del pleno empleo y estabilidad de precios.
A esto se suma la declaración del presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley, quien reconoció que si se concreta el anticipado estímulo fiscal por parte del presidente electo Trump, el banco central aceleraría el ritmo de ajuste.
Trump adelantó su intención de llevar a cabo un agresivo y multimillonario plan de expansión fiscal a través de la inversión en infraestructura y el recorte de impuestos, como parte de su programa de revitalización de la economía.
Aunque la Fed ha dicho que el ajuste monetario se producirá de manera "gradual", el multimillonario plan de estímulo podría forzar un mayor ritmo de repliegue.
Claves
El banco central estadounidense cuenta con un doble mandato de promoción del pleno empleo y estabilidad de precios. Wall Street seguía ayer con ganancias y hacia la media sesión el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, subía 0.56 % y se colocaba cada vez más cerca de los 20,000 puntos, animados por las promesas de desregulación financiera de Trump y rebaja de impuestos.
El parqué neoyorquino ha registrado varios máximos históricos en las últimas semanas, y el Dow Jones ha subido casi un 9 % desde la victoria de Trump el pasado 8 de noviembre.