La Reserva Federal de Estados Unidos infringió su propia política sobre préstamos de emergencia al permitir que las empresas financieras tomaran prestado al mismo tipo de interés que los bancos comerciales, en un intento de evitar una crisis en los mercados el fin de semana pasado.
Los parámetros corregidos en el 2002 dicen que la Fed debe cobrar a las instituciones no bancarias más que el tipo de interés máximo pagado por los bancos comerciales. En su lugar, en una votación de emergencia el 16 de marzo, el presidente de la Fed, Ben S. Bernanke, y sus colegas invocaron la autoridad más amplia prevista en la Ley de la Reserva Federal para ofrecer a las empresas de Wall Street el mismo tipo de interés que pagan los bancos, dijo un funcionario de la Fed a condición del anonimato.
El respaldo a las empresas financieras, junto con la acción de la semana pasada para mantener a flote a Bear Stearns Cos. antes de su venta a JPMorgan Chase & Co., representan los primeros apoyos del banco central a instituciones no bancarias desde la Gran Depresión.
"Ciertamente rebasaron los límites", dijo Brian Sack, ex investigador de la Fed y ahora economista sénior de Macroeconomic Advisers LLC en Washington. La ley probablemente tiene "suficientes áreas grises" para permitir la decisión, dijo.
Bernanke se apresuró a presentar las medidas antes de que abriera la bolsa de Tokio el 17 de marzo. La acción de fin de semana, programada para complementar el rescate de Bear Stearns por JPMorgan, incluyó un recorte del tipo de descuento y la apertura del financiamiento a los operadores primarios de bonos del Tesoro, que no son todos bancos.
Sorteando las reglas.
"Utilizaron lo que las autoridades pensaron que era un recurso", dijo Oliver Ireland, que trabajó como consejero de la Fed por más de 20 años y ahora es socio de Morrison & Foerster en Washington.
"Desde una perspectiva de política pública, si es importante hacer esto, uno no querría verse limitado por la estructura de su propia normativa", agregó.