La Reserva Federal de EE.UU. (FED) vuelve a reunirse hoy con los ojos puestos en una posible prórroga de la llamada “Operación Twist” de canje de bonos, como respuesta a los decepcionantes datos económicos de las últimas semanas y las tensiones en la zona euro.
La "Operación Twist", como es conocido el programa de canje de bonos por valor de $400 mil millones para asegurar bajos tipos de interés durante un periodo más prolongado, debería concluir a finales del mes de junio.
En mayo, el Gobierno estadounidense revisó a la baja la tasa de crecimiento económico del primer trimestre del año, de 2.2% al 1.9%, y el desempleo se elevó por primera vez en once meses, una décima, hasta el 8.2%. Estos datos, que contrastan con la progresiva recuperación económica en marcha, han provocado que algunos miembros de la Reserva Federal de EE.UU. hayan vuelto a considerar la aplicación de más medidas de estímulo.
La pasada semana la vicepresidenta de la FED, Janet Yellen, sorprendió con un discurso en Boston menos cauteloso de lo habitual.
Bernanke, presidente de la FED, recordó, no obstante, que los tipos de interés de referencia, entre el 0% y el 0.25% desde finales de 2008, están a niveles "excepcionalmente bajos", y reiteró que la política monetaria no es la "panacea" a los problemas de la economía estadounidense.
Los analistas descartan una nueva ronda de inyección masiva de liquidez, pero consideran que la FED aún cuenta con $180 mil millones en bonos a corto plazo que podría utilizar para prorrogar la “Operación Twist”.
A las dudas sobre la frágil recuperación de Estados Unidos se ha unido el repunte de las tensiones financieras en la zona euro, donde varias economías europeas se encuentran, además, en recesión.
Tanto Bernanke como el propio presidente estadounidense, Obama, han apuntado a Europa como causa de la ralentización económica y del aumento de la incertidumbre.
CRISIS DE EUROAFECTA AL MUNDO
- "La fragilidad en la zona euro sigue como el principal riesgo para nuestra recuperación y la de la economía global", afirmó Lael Brainard, subsecretaria para Asuntos Internacionales del Tesoro, antes de viajar a México, para participar en la cumbre G20.