¿Por qué si el precio del petróleo y de los granos baja, el precio de los alimentos sigue subiendo? La respuesta es sencilla: la demanda de alimentos continúa, mientras que muchos de los granos vienen siendo utilizados para la producción de biocombustible.
Por esto, se tiene que la baja en los precios de "commodities" como el crudo o el maíz en los mercados internacionales no garantiza que la inflación nacional disminuya.
No obstante, Osvaldo Rosales, director de la División de Comercio Internacional e Integración de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sostiene que la baja de los precios del petróleo puede incidir en un descenso en la inflación.
Rosales dijo a Panamá América que esta reducción "dependerá mucho de las políticas y del comercio interno de cada país".
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) señala que el problema de la inflación seguirá, toda vez que la demanda de alimentos sigue superando la oferta y los países están tomando medidas a nivel interno.
Un ejemplo de estas medidas son las restricciones cuantitativas a las exportaciones, como ocurre con el arroz en el Brasil, lo que provoca una escasez en los mercados y un alza en los precios.
Mientras, el ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, indicó que en el 2009 la inflación en Panamá debe pasar de 9,6% a 4,8%, producto de los movimientos internacionales.
La CEPAL prevé que este año los precios de los productos agrícolas alcanzarán su punto máximo y se mantendrán constantes o mostrarán una disminución en los próximos años. Añade que en promedio continuarán siendo más altos que en la década previa al auge.
Por otra parte, el FMI plantea que la baja en los "commodities" podría disminuir los ingresos por exportaciones y ejercer presión sobre los gastos fiscales y las deudas soberanas de la región.