Mientras que la transnacional Alireza Mobil Terminals se queja de la larga espera de 21 meses para la aprobación de la construcción de una refinería de diesel en el área revertida de Arraiján y Rodman, la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) justifica la demora porque lleva a cabo una intensa auditoría para verificar el cumplimiento en las inversiones que se fijaron en el contrato de 1997 y ampliar las sospechas de irregularidades.
De acuerdo a una fuente de la ARI, que pidió reserva de su nombre, se está investigando una supuesta inflación en el reporte de las inversiones que debían realizar en la concesión de los tanques de almacenamiento ubicados en el área revertida de Arraiján y Rodman.
Señaló que existen incertidumbres en algunas inversiones y se duda de la pertinencia de la inclusión de un yate familiar dentro del reporte presentado por Alireza Mobil Terminals.
El contrato le da la primera opción de uso de Rodman a Alireza Mobil, pero sujeta a la presentación de un plan de inversión y estudio de impacto ambiental.
Lo que ha demorado la entrega del permiso para que se construya la nueva refinería es el plan de inversión que presentó Mobil Alireza.
En tanto, el presidente de Alireza Mobil Terminals, Stephen Walling, manifestó que no hay justificación para que la ARI se haya demorado más de 21 meses para darles el permiso de la construcción de una refinería de diesel en la finca de tanques de Arraiján y Rodman.
Señaló que una vez la ARI apruebe este proyecto, solamente les tomará doce meses para instalar la refinería de diesel.
"Es muy bueno que en Panamá se establezca una competencia en la refinación de diesel, ya que ayudaría a abaratar los costos de los combustibles para el país", expresó Walling.
La capacidad de esta refinería será de 6 a 8 mil barriles de diesel por día, lo que representa un 10% del consumo nacional, precisó el presidente de Alireza Mobil Terminals.
Sostuvo que el 40% del diesel que salga de esta refinería será para la venta en el mercado local, y el otro 60% para la exportación.
La refinería que está proponiendo Mobil Alireza Terminals va acompañada de otros proyectos, como una nueva terminal de lubricantes, una terminal de almacenamiento de granos a granel, reparación, mantenimiento y limpiezas menores de naves, un centro de barcos atuneros y un centro de viajes.
Solamente la refinería de diesel está valorada en 50 millones de dólares, y el resto en 25 millones de dólares.
Meses atrás un grupo de inversionistas venezolanos también hizo oficial su interés por instalar una refinería de petróleo en Panamá; sin embargo, con el cambio de viceministro de Comercio Interior, el tema ha quedado congelado.
Por otro lado, el gobierno de Panamá reanudó las negociaciones con Refinería Panamá para revisar la fórmula de paridad del precio de la gasolina y su producción, para
contrarrestar la tendencia alcista del combustible a nivel internacional.
Asimismo, el gobierno de Venezuela le presentó recientemente una propuesta a Panamá, para venderle combustible con facilidades de pagos. La misma está siendo estudiada.