El presidente de Ecuador, Rafael Correa, envió ayer un saludo a los trabajadores del país que, a su criterio, han sido “víctimas” del neoliberalismo.
En su informe semanal de labores, emitido ayer pero grabado el pasado jueves, Correa envió “un inmenso abrazo a toda esa clase trabajadora” y apuntó que este sector “ha sido víctima de la larga y triste noche neoliberal donde se convirtió el trabajo en un instrumento más de acumulación”.
Señaló que “las políticas económicas implementadas en América Latina en las últimas décadas siempre han sido en función del gran capital y en perjuicio de los trabajadores”.
“Se precarizó la fuerza laboral, disminuyendo salarios reales, estabilidad laboral, creando formas de explotación laboral con nombres como la tercerización, intermediación, contratación por horas, que no eran otra cosa que legitimar y legalizar la explotación laboral”, comentó.