Su sola presencia en la cancha impone respeto. Sus rivales lo ven como una terrible pesadilla y no es para menos.
Nos referimos a la figura emblemática de la Selección de Costa de Marfil y ficha clave del Chelsea inglés, Didier Drogba, un delantero veloz, potente, con gran olfato goleador y un trabajador incansable en el juego de presión al rival.
Con 27 años, Drogba no sólo se ha convertido en figura titular del flamante líder y campeón de Inglaterra, sino que en la actualidad viene destacándose en la disputada Copa de África que se juega en Egipto.
Con su gol ante Marruecos en la jornada inicial de la justa y el otro ante Libia en la segunda fecha, clasificó a su equipo de segundo en el Grupo A, a los cuartos de final donde mañana se medirán al ganador del Grupo B, Camerún, que cuenta con su principal figura Samuel Etoó.
Pero éste no será el único duelo entre Didier y Etoó, pues ambos se volverán a ver las caras cuando sus respectivos clubes, Chelsea y Barcelona, se midan en Stamford Bridge por los octavos de final de la Liga de Campeones el próximo 22 de febrero.
Este artillero nacido en Abidjan un 11 de marzo de 1978, comenzó su carrera con el Le Mans UC 72, por entonces en segunda división. En enero del 2002, pasó al Guingamp y fue allí cuando comenzó a demostrar que podía jugar en la élite del fútbol, terminando como una de las revelaciones de la temporada, acabando tercero en la tabla de goleadores con 17 tantos en 34 partidos y ayudando a su equipo a clasificarse a la Copa Intertoto de la UEFA.
La "Maquinaria Africana"
Drogba confía en hacer un buen papel en el "Grupo de la Muerte", el Grupo C.