Los organizadores del paro nacional que se inició ayer en Guatemala han calificado como un "éxito" la jornada en contra de un paquete fiscal, el TLC con EU y la solución de la crisis agraria.
Uno de los dirigentes del paro, Orlando Blanco, explicó que hay concentraciones en puntos estratégicos de la capital como el Congreso, la Corte Suprema, el ministerio de Finanzas, el aeropuerto internacional y la Plaza de la Constitución.
Varias decenas de comercios han sido cerrados en la capital, donde también los mercados y colegios privados se han unido al paro, convocado por las organizaciones campesinas, indígenas, sindicales, humanitarias y populares.
Además, según Blanco, existen 20 bloqueos en las principales carreteras del interior del país que obstaculizan el tráfico hacia las fronteras con México y El Salvador, y protestas en las 20 de las 22 cabeceras departamentales.
Las principales demandas al gobierno del presidente Oscar Berger, que se comprometa a no desalojar a los campesinos de las fincas que han invadido ante la falta de tierra para subsistir y que se legisle sobre una ley de catastro de tierra ociosas.
Desde la llegada al poder de Berger, miles de campesinos han sido desalojados por la fuerza de más de una veintena de haciendas y la policía ha quemado sus humildes viviendas y cultivos, según las denuncias de los indígenas.
Otras de las peticiones se refieren al retiro de la iniciativa de un paquete fiscal que Berger presentó al Congreso, que incluye elevar las tasas de impuestos, y que el parlamento no ratifique el TLC que el pasado mes de mayo firmó Centroamérica con Estados Unidos por considerarlo "nocivo" para el país.