Economía

La minería descansa en paz


Allí en Cañazas de Veraguas, donde hace dos años taladraban las retroexcavadoras en busca de oro, hoy sólo silba el viento. Con ello se esfuman los sueños de aquellos panameños que visualizaron una derrama económica en la actividad minera y se confirma que en este sector tocó fondo, cuando todas las cuatro compañías canadienses, dedicadas a la explotación de metales está operando en Panamá.
Estas son Greenstone Resources que trabajaba en Minas Santa Rosa, Tiomin en Cerro Colorado, el consorcio formado por Minsa Teck, Inmet Resources y Adrianm, Resources que operaba en Petaquilla y Cambel Resources, en Cerro Quema.
Todas estas empresas corrieron la misma suerte. Con la drástica caída en los precios del oro en 1997 de 256 dólares la onza, los inversionistas determinaron que no resultaba rentable seguir con las explotaciones.
Las minas de Santa Rosa, una de las más controversiales; primero por la oposición de la comunidad frente a la explotación de yacimientos de oro, y segundo por la demanda que enfrenta con uno de sus subcontratistas (Brown and Root) a quienes adeuda varios millones de dólares hoy ni siquiera tiene oficinas en Panamá, después de contar con unos 500 trabajadores.
Aunado a esto, el director ejecutivo de la Cámara Minera de Panamá (CAMIPA), Zorel Morales, indicó que en esta mina lo que quedaba no era económicamente explotable, es decir, que existía mineral, pero todo el proceso que conllevaba extraerlo tenía mayores costos que ganancias.
Por otro lado, las minas de Remances, ubicadas específicamente en Santa Fe de Veraguas, sufrió un agotamiento de sus reservas y una vez que llegaron a esta etapa decidieron realizar una campaña de exploración para encontrar nuevas reservas, pero la baja de los precios a nivel internacional ahuyentó a estos inversionistas, dijo Morales.
Cerro Quema por otro lado, corrió la misma suerte, porque en el momento que empezó el proceso de construcción de la mina, colateralmente coincidió con la caída de los precios y que se paralizara el proyecto. A pesar de ello, se hicieron inversiones, porque ante de realizar las explotaciones, se pasa por un período de exploración que, además, implica estudios de factibilidad de costos millonarios.
De acuerdo a las cifras que maneja CAMIPA, las últimas inversiones que hicieron estas transnacionales suman alrededor de 130 millones, además de generarse unos 4,200 empleos en cinco años.
En los yacimientos de cobre, como es el caso de Cerro Colorado y Petaquilla los estudios de factibilidad revelaron que para obtener ganancias, se requería que el precio de la libra de metal oscilara entre los B/ 1.10 y 1.15, mientras que el mercado internacional marcó una baja de B/0.85.
En el caso específico del oro, el costo de extracción de una onza en 1998 se estimaba en 250 dólares y en el mercado internacional el precio llegaba a 280 dólares, lo que afectó la industria severamente por el estrecho margen de ganancias.
Hoy en día, la industria minera en Panamá se ha visto seriamente afectada ya que el precio del producto se estimaba en 275 a 250 dólares la onza de oro en los últimos tres años lo que hace nula la industria.
Ante esta situación, y para lograr la resurrección de la industria minera, Morales ve con buenos ojos que el gobierno reforme la legislación que regula la minería, en momentos que la actividad es casi nula, para aprovechar que los inversionistas no operan y así atraerlos cuando se restablezcan los precios.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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