La cuenta regresiva para el inicio de la temporada 2006-2007 de la NBA no se detiene. Será el 31 de octubre cuando suba el telón de la nueva campaña. Los 30 equipos que componen la liga afinan sus maquinarias a paso acelerado, en procura de lograr el título, que actualmente ostenta el Heat de Miami.
El quinteto de Florida, con los astros Shaquille O"Neal y Dwyane Wade, derrotó a los Mavericks de Dallas en la gran final, una instancia que estuvo plena de emociones y que se definió en seis juegos.
El Heat va por la reválida, pero este año la lucha será mucho más pareja.
Los canjes del verano logrados por algunas franquicias, así como el regreso de jugadores clave que se perdieron buena parte de la campaña anterior por lesión (caso Amare Stoudemire, de los Soles de Phoenix), harán del torneo una competencia excitante, aunque todavía lejos de las glorias pasadas que le dio a este deporte el legendario Michael Jordan, el astro de los Toros de Chicago.
Será también otro año que marcará la intensificación del proceso de globalización que vive la NBA, con el aporte de un nutrido contingente de jugadores extranjeros provenientes de los cinco continentes del globo.
Y además, está la contribución de la camada de novatos, que se codeará frente a las grandes estrellas, reclamando minutos y espacio.
En lo individual, también podría ser el año de la consagración de un jugador como LeBron James, de los Cavaliers de Cleveland, más maduro, con más experiencia. Para muchos es el heredero del mítico Jordan. Pero tiene que demostrarlo.