¿Se deben eliminar las barreras al libre comercio?
Panamá inició a mediados del año 1997, las negociaciones para lograr TLC’s con varios países, y hasta hoy se han firmado acuerdos con Taiwán, Singapur, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Costa Rica y Chile, y se adelantan otros, señalando que la política comercial de nuestro país es de largo plazo independiente del gobierno que administre el Estado, es decir una política económica estructural.
Las negociaciones para lograr acuerdos de libre comercio tienen como objetivo principal, obtener acceso a mercados de nuestra oferta exportable de bienes y servicios, así como ampliar el tamaño de mercado de las inversiones locales e internacionales en nuestro país.
El problema fundamental para consolidar esta política comercial son las barreras que se anteponen al libre comercio como la protección arancelaria.
Siendo un impuesto la pregunta que cabe es ¿Quién lo paga, el productor, el consumidor o el Estado?.
En términos generales el arancel definido como el impuesto a la importación se transforma en un subsidio que paga el consumidor al productor que produce en condiciones tales que su nivel de costos es superior a los costos de la industria competitiva.
El pequeño productor que produce en pequeñas escalas y para el cual se intenta “ayudar” incrementando aranceles y creando barreras, no cumple su cometido dado que el pequeño productor está muy distante de alcanzar economías de escala por lo cual el incremento de aranceles es imperceptible para él.