La resistencia de la economía estadounidense frente al devastado sector de la vivienda y la crisis financiera es sorprendente. La severa recesión que algunos han pronosticado no parece inminente.
Hay 50% de probabilidades de que el periodo actual de flaqueza económica no sea clasificado ni siquiera como una recesión leve.
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben S. Bernanke, lo dijo en un testimonio ante la comisión económica conjunta del Congreso.
"Parece probable que el producto interno bruto (PIB) no crezca mucho, si es que crece, en el primer semestre del 2008, e incluso podría contraerse ligeramente", dijo Bernanke. Aun si hubiera una ligera contracción, agregó Bernanke en respuesta a una pregunta, "eso no necesariamente significa que haya una recesión, porque dependería de las circunstancias".