Proyecto
- El proyecto, que había sido anunciado por el presidente Enrique Peña Nieto en agosto pasado, sufrió cambios antes de que comenzara a ser debatido en el Parlamento, incorporando esquemas de apertura mayores que los previstos inicialmente.
- Esas modificaciones fueron impulsadas por el conservador Partido Acción Nacional (PAN), que acaparó la presidencia de 2000 a 2012, y cuyos votos necesitaba el gobernante PRI para que saliera la reforma.
- La ratificación en los estados se daba por descontada, ya que el PRI gobierna en 20 de los 32 estados del país y cuenta con amplias mayorías en las legislaturas locales.
La reforma energética aprobada la semana pasada por el Congreso mexicano sumó ayer el aval de 17 poderes legislativos de los 32 estados del país, lo que permitirá su entrada en vigor.
Con los votos de los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Verde (PVEM), el Congreso de San Luis Potosí aprobó en la madrugada de ayer la iniciativa en medio de protestas de simpatizantes del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
Por tratarse de una reforma a la Constitución, que permite la participación del capital privado en la explotación de hidrocarburos, el proyecto de ley debía ser ratificado por la mayoría de las legislaturas de los estados.
Además de San Luis Potosí, respaldaron la iniciativa Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Coahuila, Durango, estado de México, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, Sonora, Veracruz, Yucatán, Tamaulipas y Puebla.
Ahora, la Comisión Permanente del Congreso, que sustituye al Parlamento en periodo de receso, deberá en los próximos días declarar constitucional la iniciativa para que entre en vigor.
La reforma abre el sector energético de México a la iniciativa privada y termina con el monoteolio del Estado en la explotación del petróleo y del gas, que está vigente desde la expropiación petrolera de 1938.
La iniciativa fue aprobada la semana pasada por la Cámara de Diputados y el Senado.