A unos 52 millones de dólares ascenderá la cooperación económica de la Unión Europea a Panamá comprendido entre el 2007 y el 2013, según lo dio a conocer el Embajador Jefe de Delegación de la Comisión Europea para Centroamérica, Mendel Goldstein, en un encuentro con periodistas.
Por otro lado, sobre la presión que está ejerciendo la OCDE y el G-20 en relación con las jurisdicciones que tienen “facilidades tributarias y fiscales especiales”, como es el caso de los países que aparecen en las llamadas “listas grises” de paraísos fiscales, Goldstein aseveró que el presidente panameño, Ricardo Martinelli, le manifestó que su Gobierno hará todo lo que sea necesario para que Panamá salga de esas nóminas.
Al tratar de conocer su opinión sobre el reciente anuncio del BNP Paribas, que cerrará su oficina en Panamá arguyendo las presiones de la OCDE, en contraste con bancos españoles como el BBVA que han reforzado su presencia en Panamá, Goldstein descartó que la salida de cualquier banco tenga que ver con las presiones.
“A veces las empresas buscan pretextos para justificar acciones que han tomado por estrategias de negocios” afirmó el diplomático.
Panamá intenta negociar bilateralmente con Europa un acuerdo de libre comercio, pero Goldstein ha insistido en que la Unión Europea prefiere entenderse con bloques de países.