La Unión Europea (UE) exigió ayer que se respeten los compromisos de suministro y tránsito de gas ruso a los países comunitarios y no se vean afectados por el nuevo conflicto comercial entre Rusia y Ucrania.
Además, la UE reconoció su preocupación por esta nueva disputa y advirtió de que vigilará de cerca la evolución del tránsito del gas por sus fronteras, según una declaración conjunta de la presidencia checa comunitaria y de la Comisión Europea.
"Todos los compromisos existentes sobre suministro y tránsito deben ser respetados", dijo el viceprimer ministro checo, Alexandr Vondra.
Por su parte, el comisario europeo de Energía, Andris Piebalgs, recalcó que la Unión "confía en que se puede contar con las garantías dadas acerca de que los envíos a la UE no serán afectados, como demostración de la fiabilidad de sus suministradores de gas".
El consorcio gasístico ruso Gazprom suspendió completamente el suministro de gas a Ucrania, después de que ese país amenazara con confiscar el carburante ruso que transita por su territorio con destino a Europa.
El tránsito de gas desde la frontera entre Rusia y Ucrania hasta la que separa Ucrania de la UE tarda 36 horas, por lo que hasta hoy, viernes, no se sabrá si el suministro del combustible a suelo comunitario ha sido afectado.