Los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, reconocieron el sufrimiento que la crisis ha traído a millones de europeos y subrayaron la necesidad de impulsar el crecimiento para ofrecerles esperanza.
“La realidad es que la crisis sigue con nosotros, demasiados de nuestros Estados miembros se enfrentan a la recesión, el desempleo sigue siendo preocupantemente alto -con potencial para minar la cohesión social- y soy consciente con dolor de la difícil situación en la que se encuentran muchos europeos”, señaló Durao Barroso en un discurso ante el pleno del Parlamento Europeo (PE).
La prioridad, según el presidente de la CE, debe ser el impulso del crecimiento, por una “cuestión de justicia” y con el fin de dar “esperanza” a los ciudadanos.
“En algunos de nuestros Estados miembros, los ciudadanos están haciendo grandes sacrificios por la situación resultante de deudas excesivas en el sector público y un comportamiento financiero irresponsable en el sector privado”, recordó.