Los países de la Unión Europea (UE) y del Mercosur concluyeron ayer en Bruselas una nueva ronda de negociaciones para un acuerdo de asociación, en la que acordaron continuar los "trabajos internos" con vistas a decidir una fecha para iniciar el intercambio de ofertas comerciales.
Las partes informaron en un escueto comunicado de que se disponen a "continuar su trabajo interno para preparar mejoradas ofertas de acceso a mercados" de sus productos.
Asimismo, afirmaron que, "cuando se haya completado ese trabajo, decidirán entonces conjuntamente la fecha para un intercambio simultáneo de ofertas".
Por el momento, ninguna región ha hecho ninguna propuesta sobre el acceso de sus productos a los respectivos mercados.
El sector más sensible para los europeos es el agrícola y, más en concreto, el de la carne.
En las últimas semanas ha crecido la presión de los productores europeos en ese sentido, que han presentado un informe que apunta al colapso del sector de carne de vacuno.
También el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución en la que ha pedido a la Comisión Europea, que negocia el acuerdo en nombre de los Veintisiete, que no haga concesiones que pueden resultar, a su juicio, muy perjudiciales para los productores europeos.
Los jefes negociadores de la UE y el Mercosur (que abarca a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) recordaron que su reunión se produjo en el marco del XX Comité de negociaciones birregionales a lo largo de toda esta semana, y reafirmaron su "compromiso" de acordar un acuerdo "global.
El acuerdo de asociación reforzará el diálogo político y la cooperación y pondrá en marcha un tratado de libre comercio.