Mercado
- Putin precisó que el mercado único de energía eléctrica deberá esperar a 2019, mientras, en lo que se refiere a gas y petróleo, no se producirá antes de 2025.
- Con todo, la UEE nace con mal pie, ya que la decisión de Moscú de imponer un embargo a los productos perecederos occidentales ha dejado en muy mal lugar a sus aliados, en particular a Bielorrusia.
- Minsk ya ha advertido que, aunque la nueva unión sea una
- organización multilateral, no está dispuesto a secundar el embargo, ya que gran parte de sus ingresos dependen del tránsito de mercancías con destino al mercado ruso.
- Rusia -que impuso restricciones a varias empresas y productos
- bielorrusos, lo que indignó sobremanera a Lukashenko- deberá hilar muy fino si no quiere asestar un golpe mortal a la línea de flotación.
La Unión Económica Euroasiática (UEE), la alternativa postsoviética a la Comunidad Europea, comienza 2015 dejando muchas dudas sobre su viabilidad, debido al aislamiento internacional y la incipiente recesión económica en Rusia.
Crearemos un voluminoso mercado de 170 millones de consumidores en el que se garantizará la libertad de circulación de mercancías, servicios, capitales y mano de obra, afirmó recientemente el presidente ruso, Vladímir Putin.
El objetivo es, a imagen y semejanza de la Unión Europea, eliminar las fronteras interiores y crear un mercado que tendrá frontera con China y se extenderá desde el mar Báltico hasta el océano Pacífico.
El Kremlin espera que la UEE le permita soportar mejor las oscilaciones de los mercados internacionales, garantizar un mercado interior a los productos rusos y consumar su progresiva reorientación comercial hacia Asia.
No obstante, Putin no podía haber elegido peor momento para lanzar su proyecto de integración regional, ya que, además de las sanciones económicas contra Rusia por la crisis ucraniana, la desconfianza entre sus miembros es cada vez mayor.
La UEE sustituirá a la Unión Aduanera, integrada por Rusia y sus principales aliados, Kazajistán y Bielorrusia, cuyo funcionamiento ha dejado mucho que desear, precisamente debido a los continuos desencuentros entre Rusia y Occidente.
De hecho, por ese motivo, el comercio regional se redujo en 2014, según reconoció el líder bielorruso, Alexandr Lukashenko, cuya economía depende en gran medida de los intercambios con el gigante del norte.
No obstante, al formalizar hace apenas una semana la unión, que integrará también a lo largo del año a Armenia y Kirguizistán, Putin hizo de tripas corazón y puso al mal tiempo buena cara.
La unión será un importante centro de crecimiento de toda la región: se incrementarán los flujos comerciales e inversores, se reforzarán los lazos empresariales y se incrementará el bienestar de nuestros ciudadanos, dijo.
Putin, quien estimó en un total de 4.5 billones de dólares el PIB conjunto de la unión, destacó que en la UEE regirán reglas comerciales universales y transparentes similares a las vigentes en la Organización Mundial de Comercio.
La Unión Euroasiática está abierta al trabajo con nuestros vecinos, y está abierta tanto al este como al oeste, subrayó el jefe del Kremlin, quien siempre ha negado que la UEE sea el primer paso para la restauración de la Unión Soviética.
La UEE ya prepara tratados de libre comercio con Israel, India, Turquía, Egipto y Vietnam, y acuerdos de cooperación con Mercosur y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
Sectores como la agricultura, la construcción y el comercio se liberalizarán inmediatamente tras la entrada en vigor de la UEE.