La Comisión Europea aprobó ayer el primer paso de un ambicioso plan para coordinar las políticas económicas de los países de la UE, con el que se busca mejorar la situación presupuestaria, el crecimiento económico y el empleo.
La CE dio su visto bueno al llamado "examen anual de crecimiento", que incluye diez puntos de "acción urgente" para lograr mayor estabilidad macroeconómica y saneamiento presupuestario que permitan reforzar el crecimiento, según indicó la Comisión.
"Sin coordinación fiscal, estamos a merced de los mercados" y Europa se "estancará, con un círculo vicioso de alto desempleo" y bajo crecimiento económico, dijo el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, en una conferencia económica.
El informe "es una gran contribución de la CE", aseguró.