Las compañías de telefonía móvil en España se preparan para efectuar un giro radical en su estrategia comercial, ante los signos evidentes de que el mercado comienza a ofrecer los primeros síntomas de saturación. A comienzos de noviembre, últimas cifras disponibles, el número total de abonados alcanzó los 23,5 millones, lo que supone un tasa de penetración del 58,7%, es decir, que casi 60 de cada 100 ciudadanos cuentan ya con un teléfono celular. Con estas cifras, y con la campaña de Navidad de por medio, las tres compañías que operan en España -Telefónica Móviles, Airtel y Amena- coinciden en prever que a final de año se superarán holgadamente los 24 millones de abonados, y que a lo largo de 2001 se alcanzará la saturación o madurez del mercado, como se denomina en la jerga del sector.
Se estima que el número de clientes de móvil deja de crecer en un país cuando se alcanza una tasa de penetración del 70%. Actualmente, ese porcentaje sólo ha sido superado en los países nórdicos (Noruega, 76,8%; Finlandia 71,7%; Suecia, 71%, e Islandia, 78,3%) y en Italia (73,5%) donde el uso del telefonino, como allí se denomina al terminal, es un auténtico fenómeno social.
Con todo, el ejercicio que ahora concluye volverá a marcar, aunque por última vez, un récord histórico, tras aumentar 20 puntos la tasa de penetración y añadir nueve millones de nuevos usuarios a los 15 con que comenzó el año, superando los ocho millones de abonados que se sumaron a este mercado durante 1999.
En los últimos doce meses (de noviembre a noviembre), las tres operadoras españolas registran aumentos espectaculares. Telefónica Móviles es la que más creció en cifras absolutas, pasando de los 7,8 a los 13,1 millones de clientes. Le sigue Airtel, que pasó de 4,12 a 7,1 millones, mientras que Amena, el último que entró en liza, vio cómo su cartera de clientes aumentaba de 580.000 a 3,25 millones.
El reparto del mercado se ha visto precisamente afectado por la irrupción del nuevo operador. Telefónica, que comenzó el año con una cuota del 60,3%, ha bajado hasta el 55,9%. También Airtel ha perdido una parte de su botín celular, desde el 32,9% al 30,2%, mientras que Amena duplicó su parte en el pastel, del 6,76% al 13,9%.