Economía

Las grandes oportunidades de los tratados comerciales

Panamá mantiene tratados de libre comercio y acuerdos de asociación con sus principales socios. Hay otros mercados como el de Canadá, Colombia y México que deben considerarse dentro del comercio.


Doralis Montenegro (doralis.montenegro@epasa.com) / PANAMA AMERICA

No hay un tiempo de negociación

  • “No existe un tiempo definido como tal cuando se negocia un tratado comercial o un acuerdo, existen diversas partes y procesos que se deben cumplir desde el momento en que un país demuestra su interés de hacer trato comercial con un socio”.
  • Adriana Campos

Diferencias entre los documentos que se están negociando.

  • TLC: facilitan el comercio de bienes y servicios, en última instancia se han incluido temas de ambiente y laborales.
  • Acuerdos: los de alcance parcial solo aplican a una lista limitada de productos que cada país negocia.
  • TPC: este es un acuerdo igual que un TLC, pero se incluyen compromisos de cooperación entre las partes para promover el comercio.

El Tratado de Promoción Comercial (TPC) con el mayor socio comercial de Panamá entrará en vigencia el próximo 31 de octubre. Ayer se anunció que luego de varios años de espera el TPC entre Panamá y Estados Unidos en nueve días sería una realidad.

En la actualidad Panamá mantiene acuerdos y tratados comerciales con unos 15 países, entre ellos República Dominicana, Israel, Chile, Singapur, Perú, entre otras regiones.

El objetivo de negociar un tratado comercial es que las partes expandan su oferta, se mejore la competitividad de los países, los sectores productivos tienen acceso a mercados más grandes y con privilegios arancelarios, entre otros beneficios.

Pero también es esencial el buen manejo administrativo de los acuerdos firmados luego de puestos en vigencia y que se cumplan con cada una de las normativas que negocian las partes.

 

En el año 2012, Panamá se ha destacado en varios segmentos, pues el crecimiento económico, según las cifras del Ministerio de Economía y Finanzas, en el primer semestre se ubicó en 10.6%. En tanto, en el mes de septiembre, el Foro Económico Mundial dio a conocer el escalafón de competitividad en el que el país escaló nueve puntos y se colocó así en la posición número 40 y como el segundo más competitivo de América Latina. En materia de tratados se logró concretar la entrada en vigencia del TLC con Perú, y el acuerdo de Asociación con la Unión Europea.

Adriana Campos, especialista en Políticas y Negociaciones Comerciales del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y Coordinadora del Centro de Referencia Regional de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en el IICA, manifestó que la gran mayoría de los países establecen dentro de su política comercial realizar tratados y acuerdos comerciales, con el único fin de beneficiar a los productores al abrir nuevas oportunidades de mercados y a los consumidores, al darles la oportunidad de tener una diversificación de productos.

Campos detalló que negociar con un socio implica mucha preparación entre las partes, pues aunque un TLC no tiene un tiempo definido para su negociación y su puesta en vigencia, existen varias fases que se deben considerar.

En primera instancia, según detalló Campos, está el interés entre las partes para que se ejecute la negociación; en segundo lugar, se da el proceso de las rondas de negociación de los tratados y luego la firma del mismo.

Pero posterior a la firma hay otros procesos como la revisión de los capítulos que componen los TLC, los comunicados oficiales por parte de las autoridades de cada país, la traducción en los idiomas oficiales (dependiendo del socio con el que se está negociando). Existe a la vez un proceso en el que el Congreso o la Asamblea aprueba el documento, y luego se pasa a la entrada en vigencia de un TLC y es entonces cuando las partes involucradas pueden gozar los beneficios de lo negociado.

Divulgación.
Campos detalló que es de suma relevancia que todos los sectores involucrados conozcan los documentos que un país ejecuta en los procesos de negociación, por ende, es importante que se divulgue desde la parte conceptual, cómo será el manejo, las ventajas y desventajas en las que puede incurrir un país al incumplir con lo pactado.

Un TLC consta de una serie de capítulos divididos en dos partes: la de comercio y mercancía en la que se explica todo lo referente al tema de los aranceles, las reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, el tema de obstáculos al comercio y otros como las indicaciones geográficas.

La segunda parte es la de comercio de servicios que involucra aspectos financieros, bancarios, profesionales, tema de propiedad intelectual, medio ambiente, inversión, entre otros. Todos estos segmentos deben ser explicados a cada uno de los sectores involucrados en la negociación, añadió Campos, que a la vez sostiene que “son en ocasiones aspectos no tan fáciles de entender”.

La mayoría de las veces, sectores como el productor desconocen lo que está negociando un país y cómo son involucrados como agentes partícipes. En este sentido, antes de la entrada en vigencia del TPC, las autoridades gubernamentales realizan capacitaciones, pues nos enfrentamos, como se mencionó, “al principal socio comercial”.

Gerardino Batista, viceministro de Desarrollo Agropecuario, expresó que las diversas capacitaciones que se han ofrecido al personal de la entidad que rige la actividad agropecuaria son con el objetivo de que sean agentes reproductores de los conocimientos, con la intención de que se conozcan todas las oportunidades que ofrecen los acuerdos y tratados comerciales en cuanto a importación y exportación de alimentos.

Acuerdos vs.
Tratados. Juana Galván, especialista en políticas y comercio agrícola del Centro de Análisis Estratégico para la Agricultura (CAESPA) del IICA, manifestó que en la actualidad han surgido diversos documentos que se negocian como los conocidos TLC, los acuerdos de asociación y, en última instancia, el TPC que negocia Panamá y Estados Unidos.

Todos, explicó Galván, buscan facilitar el comercio por medio de un documento legal y de la política comercial de las partes involucradas, pero en ocasiones repetidas suelen confundirse los términos de los documentos que se negocia.

En el caso de los TLC, estos facilitan el comercio de bienes y servicios, y en los últimos documentos que se han negociado se han incluido los temas de ambiente y laborales, dijo Galván. “Los acuerdos de alcance parcial mantienen la diferencia con un TLC, pues aplican una lista limitada de productos que cada país pone en la mesa de negociación, en la que se discuten las rebajas de aranceles; en un TLC se negocian todos los productos que puede ofrecer un país”, explicó Galván.

Para el TPC, Galván detalló que este es igual que un TLC, en el que se incluyen compromisos de cooperación entre Panamá y EE.UU., y las partes cooperan para la promoción del comercio.

En los acuerdos de asociación entre Panamá y la Unión Europea, se incluye una parte de libre comercio, cooperación de diálogo político.

Retos de Panamá.
Según Galván, Panamá ya ha negociado con sus principales socios como son Centroamérica, Estados Unidos y la UE, pero aún quedan oportunidades como finiquitar el acuerdo con Colombia, Canadá, con los países del EFTA, modernizar el acuerdo con México. Estos son mercados que, de una u otra forma, abren nuevas oportunidades a los sectores.

Para Adriana Campos, una adecuada administración de los TLC y buscar el aprovechamiento para que los productores puedan encontrar esas nuevas oportunidades son los retos que debe afrontar Panamá, pues un mal manejo e incumplimiento de lo negociado trae como consecuencias el cierre al acceso a los nuevos mercados.

Con el TPC, sectores como el ganadero guardan las esperanzas de poder incluir sus productos a este nuevo mercado. Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos, ha señalado que con el TPC esperan poder brindar la oferta de carne que se produce en el país y contar con Estados Unidos como un nuevo socio.

El viceministro del MIDA destacó que Panamá es autosuficiente en la producción de carne, frutas, azúcar y café, productos que pueden ser promovidos en tratados como el TPC.

En marzo de 2008, entró en vigor el TLC Chile- Panamá; Chile concedió una desgravación inmediata del 92.5% de las importaciones provenientes de Panamá. Por su parte, Chile obtuvo la liberación arancelaria de un 64.5% del universo de sus exportaciones.

Algunas de las principales exportaciones panameñas son preparaciones para la alimentación, ron, café tostado, piña, manufacturas de plásticos y productos textiles, entre otros. Los productos chilenos que han demostrado ser beneficiarios del tratado son principalmente productos del mar, medicamentos, frutas, vino, cobre y celulosa.


fecha edicion
old id
844511
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América