Economía

Las granjas integrales pueden llevarse a una mayor escala en Panamá

Ganadería y avicultura pueden fusionarse con el desarrollo de cultivos para generar energía eléctrica. Unos $100 mensuales se ahorran las familias que poseen granjas integrales a nivel doméstico.


La producción autosostenible con granjas integrales en Panamá ha sido sinónimo de consumo familiar y menor uso de insumos químicos con altos costos, sin embargo, llevarlo a una práctica masiva podría incrementar los ahorros y la producción.

Otras granjas
  • El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) también aclaró que la institución que actualmente desarrolla estas
  • prácticas es el patronato del Servicio Nacional de Nutrición, con el Proyecto Grandes Pasos Granjas de Desarrollo y Producción Autosostenible, las cuales también son granjas integrales.
  • De igual manera, empresarios avicultores como Carlos Salcedo, propietario de la finca Tara, ganadora de un premio de
  • Innovación Tecnológica Ambiental, comentó que ellos realizan seminarios y talleres con los que se busca educar a los productores en cuanto a la producción limpia “para ir más allá del uso integral de los recursos en una granja”.
  • Salcedo aseguró que no se trata solo de hacer uso de los recursos
  • sino de procesarlos de una manera amigable con el medioambiente.

Las granjas integrales son aquellas que se utilizan como sustento familiar, utilizando diversidad de géneros de acuerdo a los rubros producidos, informó el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA).

 

“Si la granja es familiar, el ahorro en hortalizas está calculado en 100 dólares mensuales aproximadamente”, aseguró el vocero del IMA, mientras que si esta es pecuaria, dependerá de qué animales se incluyan dentro del programa.

A pesar de la posibilidad de expandir este tipo de producción, en Panamá esta práctica está enfocada mayormente en el autoconsumo y en la mano de obra familiar.

La asistente representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) en Panamá, Erika Pinto, aseguró que actualmente en el país no se mantiene ningún proyecto, aunque se continúa brindado asesoría técnica a las instituciones que lo requieran.

 

Según Pinto, el último proyecto de granjas integrales y huertos que se realizó fue entre mayo de 2011 y abril de 2013, bajo el nombre de “Apoyo a la Implementación del Programa de Huertos Familiares, Escolares y Comunitarios del Despacho de la Primera Dama”, con un presupuesto de 382,000 dólares.

Para el caso panameño, se considera “huerto” como un área o terreno de corta extensión, generalmente hasta 100 metros cuadrados para la producción hortícola. Mientras, se define como “huerta” una superficie mayor al huerto, generalmente, de una hectárea o más, destinada para la producción agrícola, detalló Pinto.

El avicultor Gerardo Ruiz comentó que a nivel masivo, una granja integral que posea pollo de engorde, ganado y siembras podría enlazar su producción de manera que una sostenga la otra.

 

El experto explicó que el engorde de pollo es una práctica que genera estiércol, lo cual se puede utilizar como abono para las plantaciones, las cuales a su vez, si son de frutas o madera, se pueden utilizar para protección de los galpones.

Adicionalmente, si la granja posee ganado, este puede utilizarse para limpiar las áreas alrededor de las galeras, zona donde crece el pasto y el cual es provechoso para engordar el ganado.

Por otro lado, la generación de energía a través de la carburación de desechos es otra de las fuentes que puede aprovechar el productor para reducir el gasto eléctrico.

 

“La idea es crear un circuito de actividades de producción completo. Que el producto de una actividad sea el inicio de otra y genere ahorros”, dijo Ruiz.

Actualmente, las instituciones brindan todo el material y las asistencias técnicas en campo a todas las familias que así lo quieran practicar.


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951995
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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