El déficit comercial estadounidense registró la mayor subida en más de 10 años en julio al repuntar un 16.3% y quedar situado en los $32,000 millones debido a las importaciones récord.
La mayoría de analistas esperaba que la cifra rondara los $27,500 millones.
Pese al repunte, el desequilibrio comercial de julio sigue muy por debajo del récord de $64,900 millones alcanzado en julio pasado, antes de que la crisis financiera deprimiera los flujos comerciales alrededor del mundo.
En total, las importaciones alcanzaron los $159,600 millones, lo que representa un aumento del 4.7%, el mayor repunte porcentual mensual desde que comenzaron a seguirse las cifras en 1992.
El incremento se debe en gran medida a las mayores compras de automóviles y componentes automovilísticos importados, que alcanzaron los $2,400 millones.
A eso se suma el incremento de $1,700 millones en las adquisiciones de bienes de consumo como fármacos, muñecos, ropa y televisores.
El sexto incremento mensual consecutivo en el precio medio del petróleo importado, que rondó los $62.48 por barril, también contribuyó a ampliar la brecha comercial. En total, las compras de productos petrolíferos fueron las más altas desde diciembre pasado.
Las exportaciones, por su parte, repuntaron 2.2%.
Los principales artículos exportados fueron aviones civiles, ordenadores, maquinaria industrial y equipamiento médico.
Por regiones, el superávit de los países de América Latina y del Caribe en su comercio de bienes con EE.UU. subió 10.4% en julio con respecto al mes anterior, y quedó en $4,247 millones, dijo el Departamento de Comercio.