Guillermo Quiñones, gerente del Fiesta Casino, sostiene que el negocio de casinos ha tenido un crecimiento continuo en los últimos años.
Plantea que las leyes panameñas, en materia de juegos, son una de las más estrictas y más transparentes del área. Eso le ha dado confianza al turista de juegos, al turista residencial y al ocasional que ha encontrado en Panamá lugares con facilidades y ambientes similares a los casinos de Las Vegas y otros centros especializados en la industria.
Obviamente que el público panameño también ha descubierto las oportunidades de juego, entretenimiento y diversión, donde la ley de juegos en Panamá garantiza que "las máquinas tragamonedas deben devolver al cliente no menos del 80% en premios". Los casinos, asegura, están retornando en máquinas más del 90% en premios.
Quiñones sostiene que los casinos continúan con la campaña de juego responsable, así como con un control estricto para evitar el lavado de dinero y un apego permanente a las regulaciones y todas las leyes que rigen las actividades comerciales en el país.