La Agencia Internacional de Energía (AEI) revisó a la baja sus previsiones sobre el consumo mundial de petróleo de aquí a 2017,en parte por la crisis que se centra en la zona euro, y considerando que en ese periodo habrá más producción disponible, lo que permitiría moderar el precio.
El incremento de la demanda de crudo en el próximo quinquenio se limitará al 1.2% anual, con lo que en 2017 será de una media de 95.68 millones de barriles diarios, según la AIE, que precisó que eso significa 500,000 barriles menos de lo que había calculado hace 16 meses.
Las malas perspectivas económicas en los países desarrollados, pero también la mejora en la eficiencia energética de todas las economías están detrás de esa ralentización.