Agobiados por la pasada guerra y la pobreza, miles de salvadoreños originarios de Intipucá emigraron hace más de veinte años a Estados Unidos, donde no sólo lograron superar las dificultades, sino que han convertido a su pueblo natal en un próspero y tranquilo lugar.
Situado a 170 kilómetros al este de San Salvador, Intipucá está enclavado en una zona agrícola cercana a la costa del Pacífico, en el departamento de La Unión, y su prosperidad, producto de las remesas familiares procedentes de Estados Unidos, se nota en cuanto se llega al pueblo.
"Welcome to Intipucá’’, dice un rótulo de una compañía internacional de cambio que disputa con otras los numerosos cheques, de al menos cien dólares, que mensualmente llegan a la población, de unos 30,000 habitantes y compuesta, en su mayoría, por pequeños comerciantes y agricultores.
El alcalde de Intipucá, Enrique Méndez, dijo a