Las ventas de casas nuevas en Estados Unidos bajaron en diciembre un 7%, a un ritmo anual de 414,000 unidades, pero 2013 terminó con el nivel más alto de ventas en cinco años, informó ayer el Departamento de Comercio.
En todo el año se vendieron 428,000 casas nuevas, y esto representó un incremento del 4.5% sobre el año anterior, de acuerdo con las cifras del Gobierno. Aun así, el nivel de ventas está lejos del de casi 1.4 millones de unidades que se alcanzó en el momento culminante de la bonanza inmobiliaria estadounidense, en 2005.
El colapso de la burbuja de especulación con los bienes inmuebles en 2007 arrastró la economía de Estados Unidos a su recesión más profunda y prolongada en casi ocho décadas.
Desde julio de 2009, la economía se ha reactivado, y el negocio inmobiliario ha mostrado un fortalecimiento sostenido, aunque lento, durante más de un año. En noviembre, el ritmo anual de ventas había alcanzado las 445,000 unidades.
El precio medio de las casas nuevas en EE.UU. subió en diciembre a 270,200 dólares, un 0.6% más que el mes anterior. En todo el año pasado, el precio medio de la casa nueva alcanzó los 265,800 dólares, lo cual representa un incremento del 8.4% sobre el año anterior y el aumento mayor desde 2005. Al ritmo de ventas registrado, las existencias de casas nuevas tardarían en agotarse 4.7 meses en noviembre, cifra que pasó a 5 meses en diciembre.