Luego de que en 2009 la Inversión Extranjera Directa (IED) global totalizara 104 billones de dólares y registrara una caída del 39%, respecto al 2008, y en América Latina y El Caribe se contrajo un 42%, este año se estima un repunte significativo de los flujos de capitales, sobretodo en la región latinoamericana.
“Los flujos de inversión extranjera directa hacia América Latina y el Caribe anotarán en 2010 un repunte de entre 40 y 50%, tras la caída sufrida en 2009 a causa de la crisis internacional, según el más reciente informe de la Comisión económica para América Latina y El Caribe (CEPAL).
La crisis internacional afectó las corrientes de IED en la región en 2009, que cayeron 42% (a 76,681 millones de dólares) respecto del récord histórico logrado en 2008 (que alcanzó los 131,938 millones de dólares).
La incertidumbre prevaleciente durante el año, la fluctuación de los precios de los productos básicos, las dificultades de acceso al crédito y la desaceleración económica predominante en la mayoría de las economías de la región y en sus principales mercados de exportación (sobre todo el estadounidense) resultaron en una contracción de las corrientes de IED hacia América Latina y el Caribe, de acuerdo con los analistas de la CEPAL.
La IED hacia Centroamérica se redujo un 33% y se situó en 5,026 millones de dólares, destacándose Costa Rica, Guatemala y Panamá como los principales receptores.
De la inversión foránea que llego a Centroamérica el mayor receptor fue Panamá, que se quedó con el 35%, luego le siguió Costa Rica con un 26%.
En Panamá, la IED fue de recibió 1,773 millones de dólares, lo que significa una caída de 26.2 %, siendo más evidente en la banca de licencia general, mientras que se hizo más dinámica en las empresas establecidas en el resto del país, específicamente en la partida relacionada con la compra de acciones y otras participaciones de capital por parte de propietarios establecidos en el resto del mundo, según datos de la Contraloría General de la República.
Para la CEPAL es posible inferir que gran parte de la IED que llegó a Panamá fue destinada a los servicios, destacándose las inversiones en el sector inmobiliario y de la construcción, así como en telecomunicaciones y turismo.
Mientras, Costa Rica recibió un monto de 1.323 millones de dólares, lo que representa un descenso del 35% con respecto a 2008.
La CEPAL destaca que “el país mostró dinamismo en la atracción de nuevos proyectos de inversión destinados principalmente al sector de servicios, destacándose las inversiones de las empresas estadounidenses StarTek y Motif y la francesa Teleperformance en el rubro de centros de atención”.
Asimismo, continuó buscando atraer inversiones en manufacturas de alta tecnología y artículos médicos y entre las principales operaciones de 2009 se destacan la entrada de Merrill's Packaging y las reinversiones de Boston Scientific, Hologic, Hospira y Allergan, todas ellas de los Estados Unidos.
Los flujos de capitales hacia la región continúan siendo en su mayoría de inversionistas de Estados Unidos, seguidos por España y Canadá.
Desafíos.
“La región aún enfrenta el desafío de fortalecer su capacidad de absorción de los beneficios de la IED y de atraer inversión hacia ramas de tecnología alta”, indicó Alicia Bárcena, secretaria Ejecutiva de la Comisión para América Latina y el Caribe, CEPAL.
En el período 2003-2009 se han recibido 197 proyectos en áreas de investigación y desarrollo que han sido destinados a 10 economías de la región, principalmente el Brasil y México, que han acogido el 39% y el 28%, respectivamente, seguidos por la Argentina (11%), Chile (9%), Colombia (6%) y Costa Rica (3%).
Mientras, Panamá y República Dominicana se encuentran rezagados en la atracción de este sector con una participación de 0.50% cada uno, lo que los ubica en la posición más baja de la región como destinos de inversión para proyectos de investigación y desarrollo
Conclusiones.
Se espera que la IED aumente significativamente en 2010 debido a las mejores perspectivas de crecimiento para los países de América Latina y el Caribe, las tendencias de largo plazo de la inversión extranjera hacia la región y las previsiones de los ingresos esperados de algunos de los mayores países receptores, señaló en el informe.
En las consideraciones finales del documento se señala que “como resultado de la ola de procesos de liberalización del comercio exterior y de las inversiones extranjeras que recorrió el mundo dos décadas atrás, las corrientes de IED han aumentado de manera significativa a nivel mundial y regional.
Concluyó que, sin embargo, es importante recordar que la IED no es un fin, sino un medio para impulsar el crecimiento económico. De hecho, una de las principales razones por la que los Gobiernos invierten recursos en atraer IED es su capacidad de transferir tecnología y conocimiento y de generar encadenamientos productivos que eventualmente se pueden traducir en crecimiento económico.