Latinoamérica es una región rica en áreas para el desarrollo agrícola, lo cual representa una ventaja competitiva importante para promover iniciativas.
Así lo expresó, Roberto Rodríguez, co-presidente de la Comisión Interamericana de Etanol en Brasil, al indicar que ya se están implementando algunas normas como es el caso del etanol-biocombustible, procedente de la caña de azúcar, el maíz y otros productos agrícolas.
Estimó que la tendencia en el consumo energético de los países en vías de desarrollo marca un importante aumento, que se prevé sea mayor al 90% para el año 2025.
Frente a esta proyección, se plantea también la necesaria búsqueda de mecanismos alternos para desarrollos de energías limpias que sustituyan al combustible fósil.
Por su parte, Luis Alberto Moreno, presidente del BID, manifestó que se requieren soluciones integrales que combinen la inversión en nuevas fuentes convencionales, la diversificación de la matriz energética por medio de fuentes renovables, fuertes medidas de conservación y planes de adaptación al cambio climático.