América Latina "está bien posicionada" para actuar como motor del crecimiento de la economía mundial, en parte por haber hecho ya los deberes que debe acometer ahora Europa, pero la región aún debe hacer frente a "situaciones complicadas" en un momento de "cambio de época".
En ese análisis coincidieron ayer muchos de los economistas y representantes empresariales e institucionales que participaron en el XI Encuentro Santander-América Latina, que fue clausurado en esa ciudad del norte español por el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.
Para el expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el mundo se encuentra "ante un cambio de época", ya que tras 30-40 años "de gran estabilidad", "entramos en un periodo de imprevisión y eso complica el panorama". "Vamos hacia una nueva realidad que implica una nueva economía, un nuevo sistema de relaciones internacionales y una transferencia del poder", dijo el secretario general iberoamericano durante el encuentro, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y el grupo bancario Santander.
El economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Juan José Ruiz, destacó que "estamos en un mundo distinto" en el que esa división "al 50 %" entre países emergentes y países desarrollados "no se va a mantener" y "se puede convertir en muy poco tiempo 60-40 o 70-30" a favor de los primeros.