Los cultivadores latinoamericanos de banano dijeron ayer que la Unión Europea podría verse abocada a otra disputa en la Organización Mundial del Comercio si el bloque de 25 naciones sube sus aranceles de importación del fruto. La UE ya perdió una decisión ante la OMC en la década de 1990 por una demanda de Ecuador, el mayor exportador de banano del mundo, y Estados Unidos. Como resultado, se comprometió a retirar su régimen de importaciones de aranceles y cuotas y sustituirlo por otro de aranceles únicamente para el 2006. Las negociaciones sobre los niveles de aranceles se inician en Ginebra esta semana bajo los auspicios de la OMC, con Bruselas determinado a proteger los intereses de los productores de la UE y de sus excolonias que disfrutaron décadas de acuerdo especiales. La Comisión Europea, que maneja la política comercial en nombre de los 25 países miembros de la UE, ha sugerido un arancel de 230 euros (296,2 dólares) por tonelada. Esto es sustancialmente más alto que el actual arancel base de 75 euros (96 dólares) y ha enfurecido a los latinoamericanos.
El grupo de las excolonias europeas en Africa, el Caribe y el Pacífico (ACP) quiere un arancel de por lo menos 275 euros (352 dólares) para evitar que el lucrativo mercado de la UE se vea inundado por los competitivos bananos latinoamericanos.