El ministro de Economía de Argentina, Roberto Lavagna, admitió que es “una vergüenza inexplicable” que en su país, quinto productor mundial de alimentos, haya millones de personas que padezcan hambre.
Con esa frase, contenida en declaraciones que publica el diario La Nación, de Buenos Aires, el ministro expresó su apoyo al proyecto de ley impulsado por organizaciones no gubernamentales para que 2.3 millones de niños menores de cinco años puedan satisfacer sus necesidades de alimentación.
“Le vamos a encontrar la vuelta presupuestariamente”, dijo Lavagna para indicar que el Ministerio de Economía garantizará los 1,300 millones de pesos (casi 345 millones de dólares) anuales que se requieren para poner en marcha ese plan alimenticio.
No obstante, el ministro advirtió de que ese programa, que debe ser tratado por el Parlamento, tendrá que ser compatibilizado con los planes gubernamentales de asistencia social a pobres e indigentes para “asegurar que se usen bien todos los recursos”.
Diversas organizaciones gubernamentales, con el apoyo del diario La Nación, presentaron hace dos semanas un proyecto de ley titulado “El hambre más urgente” destinado a satisfacer las necesidades de alimentación de 2.3 millones de niños menores de cinco años de familias pobres o indigentes.
La iniciativa, que por ley requiere un aval mínimo de 400,000 firmas para que sea incluido este año en la agenda legislativa, prevé también la obligatoriedad de alimentar a las embarazadas que viven en condiciones de pobreza o indigencia.
Los promotores del proyecto de ley destacaron que en Argentina mueren, en promedio, entre tres y cuatro niños menores de cinco años por día, ya sea por desnutrición o por enfermedades fácilmente evitables relacionadas con la pobreza.
Según estadísticas gubernamentales, de agosto pasado, poco más de la mitad de los 36.5 millones de habitantes de Argentina vive en la pobreza, al igual que siete de cada 10 niños menores de 14 años que habitan en los grandes centros urbanos.