El ministro de Economía, Roberto Lavagna, ratificó la política monetaria del gobierno argentino, contraria a la apreciación del peso que reclama el Fondo Monetario Internacional (FMI), al considerar que beneficia a la mayoría de la población.
El FMI le ha reclamado al Gobierno argentino que deje flotar libremente el peso, entre las condiciones para firmar un acuerdo de refinanciación de deudas.