Los legisladores de EU llegaron ayer a un acuerdo final sobre un gigantesco proyecto de reforma corporativa, que conserva gran parte de una iniciativa del Senado que exige una mayor supervisión de los reguladores. Pero el proyecto acordado también adopta las penas más duras que aprobó la Cámara de Representantes.
Los republicanos y los demócratas resolvieron en cuestión de días las diferencias de sus distintos proyectos, bajo la presión de una serie de escándalos corporativos que erosionó la confianza de los inversores y amenaza con provocar la furia entre los electores para los comicios parlamentarios de noviembre.
"La legislación que elaboramos en la conferencia (de los representantes y senadores) avanza mucho en la resolución de algunos de los problemas atroces que surgieron como resultado de la mala conducta empresarial y los escándalos corporativos", dijo el representante republicano Mike Oxley.
"La Casa Blanca me ha informado que ellos apoyan el acuerdo de la conferencia, y nosotros estamos listos para avanzar", dijo a la prensa Oxley, quien dirige las negociaciones entre el Senado y la Cámara de Representantes.
El presidente de EU, George W. Bush, dijo que quiere tener un proyecto en su escritorio antes de que el Congreso inicie su receso de agosto. La cámara baja comenzará su receso este fin de semana, y el Senado tiene una semana más. Oxley dijo que el proyecto podría estar bajo consideración de la Cámara de Representantes incluso hoy.
Legisladores llegan a acuerdo sobre reforma corporativa
Los republicanos y los demócratas resolvieron las diferencias de sus proyectos, bajo la presión de escándalos corporativos.