Parlamentarios mexicanos dijeron ayer que no ven cerca un acuerdo en torno a una polémica reforma fiscal que permanece trabada en el Congreso, como lo ha anticipado el gobierno en los últimos días. El presidente Vicente Fox y su secretario de Hacienda, Francisco Gil, dijeron a principios de octubre que esperaban acuerdos con el Congreso en un lapso de 15 días en torno a la reforma, que busca aumentar los ingresos gubernamentales.
El coordinador presidencial de Políticas Públicas, Eduardo Sojo, incluso dijo el pasado sábado que ya habían llegado a consensos con el Congreso para aprobar el plan. "Hay que señalarle a algunos funcionarios del Ejecutivo guardar la debida prudencia en sus declaraciones", dijo el martes el coordinador de la bancada del oficialista Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados, Felipe Calderón.
"No hay elementos que permitan afirmar que tenemos acuerdos en materia fiscal", agregó. La reforma fiscal que propone Fox busca obtener 118, 000 millones de pesos (unos 12,700 millones de dólares) de recaudación adicional en su primer año de aplicación. Pieza clave de ese aumento en la recaudación es una propuesta para extender el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 15 por ciento a alimentos y medicinas ahora exentos, que ha sido agriamente recibida por los parlamentarios.