Por el momento, "una solución parece evasiva", dice el periódico, que alerta del peligro que, sobre todo, la India considere que tiene "poco que ganar y mucho que perder del paquete que está tomando forma" en esas negociaciones.
"Hay preocupación entre los negociadores de que los indios estén llegando a la conclusión que no hay mucho que les beneficie en ese paquete, sobre todo por los recortes de aranceles industriales que les piden hacer", explica al periódico una fuente diplomática al corriente de las negociaciones. Los beneficios que la India puede lograr de la reducción de las subvenciones agrícolas estadounidenses puede ser que no compensen la amenaza competitiva de los agricultores estadounidenses y de los fabricantes chinos, si Nueva Delhi reduce los aranceles industriales, explica el periódico.
En fecha reciente, el ministro indio de Comercio, Kamal Nath, explicó que la India necesita disponer de margen de maniobra para proteger a sus pequeños agricultores.
El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, simpatiza con las preocupaciones de India y de otros países en desarrollo, agrega el periódico.
Según Mandelson, al tratar de "vender" la ronda de Doha a sus propios agricultores, el gobierno estadounidense ha exagerado el potencial de Doha en la conquista de nuevos mercados a los que exportar.
"Comprendo el deseo de Estados Unidos de ofrecerles a sus agricultores algo a cambio de las reformas de los subsidios. Pero lo que exige (Washington) es inaplicable en Europa e inaceptable para el mundo en desarrollo", explica el comisario europeo.
En opinión de Mandelson, Washington debe "ajustar sus expectativas", pero esto es algo a lo que el embajador estadounidense ante la OMC, Peter Allgeier, se muestra reacio.
"Los grupos agrícolas de Estados Unidos nos están enviando señales inequívocas de que las cifras de apertura de los mercados agrícolas que suenan últimamente en los mercados son insuficientes", explica Allgeier.
El margen de maniobra del representante del Comercio Exterior de EE.UU., Rob Portman, parece reducirse cada vez más en medio de la creciente frustración en el Congreso de EE.UU. sobre lo que sus legisladores consideran "intransigencia europea" en el asunto de los aranceles agrícolas, agrega el periódico.
Por su parte, escribe el diario británico, Mandelson, tiene que convencer a los países miembros de la Unión Europea de que las perspectivas que se abren de nuevos mercados a los que exportar superan el costo de reducir el apoyo agrícola.
El Reino Unido y otros países del norte de Europa consideran que es así, pero Francia y Polonia siguen mostrándose escépticos, con lo que, según Mandelson, Alemania tiene ahora un papel clave que jugar.
"Alemania necesita un acuerdo (en la OMC) porque es el mayor exportador mundial", asegura el comisario europeo, según el cual ese país es uno de los que de modo más entusiasta apoyaron la demanda europea de recortes de los aranceles industriales.
La Unión Europea pretende que los países en desarrollo apliquen un arancel industrial máximo del 15%.
En la última cumbre mundial se acordó que los subsidios tienen que eliminarse ante del 2015.