Las ventas al por menor en Brasil aumentaron en junio menos de lo previsto, indicio de que la demanda del consumidor perdió fuerza en el segundo trimestre al estancarse la creación de empleo.
Las ventas del comercio minorista, medidas por la cantidad de unidades vendidas, aumentaron 4, 1% en junio respecto de un año antes, el ritmo más lento en tres meses, tras subir un 7, 4% corregido en mayo, dijo ayer el Instituto Brasileño de Estadística y Geografía, IBGE, en Río de Janeiro.
El pronóstico de 11 analistas había sido de un aumento de 5, 1% en junio.
La moderación de las ventas indicó a los inversionistas que el banco central seguirá cortando las tasas de interés hasta el final del año para estimular la economía.
El Gobierno emitió 22% menos permisos de trabajo en junio, y la tasa de desempleo subió a 10, 4% desde 10, 2%, lo que da a entender que la contratación está flaqueando en sectores que van desde la ropa hasta los alimentos.
El rendimiento del contrato de depósitos interbancarios del 2007, sobre tasas de interés más negociado en Sao Paulo, bajó 1 punto básico.