La legislación pendiente para otorgar al presidente George W. Bush la "Autoridad de Promoción Comercial" (APC), anteriormente conocida como "fast track", aprobada por apenas un voto por la Camara Baja, redujo en lugar de mejorar, las posibilidaades para una rápida y exitosa conclusion de las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Americas (ALCA).
Así, por lo menos, piensa el embajador Rubens Barbosa de Brasil, un prestigioso economista que ha seguido cuidadosamente el complejo y controvertido proceso iniciado por el gobierno de Bill Clinton para cumplir con la meta de crear un bloque comercial antes del año 2005.
La fase decisiva de los acuerdos comienzan en mayo del ano entrante. Seis meses después, en noviembre, Brasil y Estados Unidos asumen la presidencia del proceso negociador.
"El APC representa una delegación parcial del poder constitución que el Congreso de Estados Unidos ejerce sobre la política comercial del país," escribe Paulo Sotero, el experto financiero de O Estado de Sao Paulo. "La versión sumamente condicionada que fue aprobada por la Cámara Baja a comienzos de este mes autoriza al Poder Ejecutivo a negociar acuerdos comerciales por un plazo de tres años (hasta junio de 2005) prorrogable por dos años más. Para el APC, el Congreso se compromete a no presentar enmiendas a tratados comerciales firmados en ese período, limitándose a ratificarlos o simplemente rechazarlos".
El dia después de la acción de la Cámara Baja, el ministro de agricultura de Brasil, Marcus Vinicius Pratini de Moraes, afirmó que los legisladores "dijeron no al Alca", mientras que el embajador Barbosa, fue apenas un poco más diplomático al analizar la versión altamente condicionada del "fast track" aprobado por 215 votos contra 214, una media hora después de quedar cerrado el plazo normal para la votación y bajo la protesta de la oposición demócrata que ahora controla el Senado.