La desaceleración económica que experimenta Nicaragua no está relacionada con la sequía, sino con los efectos de la Ley de Concertación Tributaria (LCT) que entró en vigor en enero de 2013, afirmó un experto en temas fiscales. “Se dice que la sequía, pero la sequía no tiene ni dos meses; en cambio, la ley (LCT) desplegó su potencial todo 2013, el pago de los impuestos era de enero a marzo de 2014 y no se pudo hacer”, dijo el experto fiscal Julio Francisco Báez a periodistas.
El BCN anunció el pasado lunes que la economía nicaragüense experimenta una desaceleración que le hizo reducir sus proyecciones de crecimiento.