El gobierno italiano adoptó ayer un proyecto de ley que refuerza las medidas para proteger a los ahorristas y penaliza la estafa del ahorrador, como en el caso del desfalco de Parmalat, informaron fuentes oficiales.
El proyecto de ley fue elaborado tras el escándalo suscitado por la quiebra a mediados de diciembre de la mayor empresa agroalimentaria italiana, que afectó a más de 100,000 ahorristas.
"Hemos aprobado el proyecto", confirmó al término del Consejo de Ministros, el ministro del Interior, Giuseppe Pisanu.
El texto, que aún no ha sido divulgado, deberá establecer la pena de 12 años para el delito de "ataque grave al ahorro público" y reforzar el papel de las instituciones encargadas de controlar las operaciones financieras.
"Se están actualizando algunos puntos tras haber sido retocado por los ministros", precisó Pisanu. El proyecto fue propuesto por el ministro de Economía, Giulio Tremonti.