Los acuerdos de libre comercio en boga en todo el mundo no resuelven los problemas de pobreza y desempleo en los países en desarrollo, cuyas exportaciones son vendidas a precios irrisorios, destacaron ayer expertos reunidos en Brasil.
Las naciones en desarrollo "se ven obligadas a vender barato y a comprar caro", afirmó Lakshmi Puri, directora de comercio internacional y productos básicos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, (UNCTAD).
La experta reconoció que en el sistema internacional hay una enorme injusticia en los términos de intercambio, ya que indicó que los países pobres que dependen de unos pocos bienes agrícolas y primarios encuentran precios cada vez más bajos en los mercados internacionales.
"Tenemos que devolver las ganancias a los países en desarrollo", dijo durante una rueda de prensa .
Puri destacó que grandes empresas internacionales de alimentos, por ejemplo, se quedan con las mayores ganancias de los precios finales de bienes, mientras los agricultores reciben cada vez menos por su producción.
En el mundo en desarrollo, las economías de 39 países dependen por completo de un producto básico y otros 59 de dos o tres, cuyos precios se mantienen "bajos declinantes", lo que ha generado un severo impacto negativo en el desarrollo de estos países, indicó.
Un estudio de UNCTAD, destaca que la fluctuación de los precios de materias primas, como hidrocarburos, y minerales y alimentos, como café, algodón, cacao y azúcar, han llevado a peores niveles de pobreza a millones de personas. Las naciones productoras de café dejaron de percibir 19,000 millones de dólares entre 1999 y 2002 respecto a los niveles de precios de 1998, y sus ingresos globales son la tercera parte de lo que eran a mediados de los años 90.
Libre comercio no resuelve pobreza
La participación de los productores en la cadena de procesamiento agrícola debería ser tomada en cuenta, más allá del acceso a mercados.