Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE aprobaron ayer la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento en los términos acordados por sus ministros de Finanzas el pasado domingo.
La reforma mantiene los límites del 3% del Producto Interior Bruto (PIB) para el déficit público y del 60% para la deuda, pero relaja en la práctica las reglas de disciplina presupuestaria, y atiende particularmente los intereses de Francia y Alemania.
Durante la reunión de los mandatarios, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi tuvo una "intervención específica" para pedir un ajuste en los mecanismos de contabilidad de la inversión pública, según relató el vicepresidente español y ministro de Economía, Pedro Solbes.