Los líderes de la UE apostaron ayer por hacer despegar la economía europea mediante el incremento de las inversiones, tanto públicas como privadas, en grandes proyectos de infraestructura, investigación e innovación, pero no acordaron qué proyectos financiarán primero.
Los jefes de Estado y de Gobierno de los Quince, reunidos en Bruselas, quieren mandar una señal de confianza en la economía europea, cuya recuperación llevan meses esperando.
Para lograr el despegue, los Quince han apostado por la llamada "iniciativa europea para el crecimiento", un ambicioso plan que consiste en aumentar de forma significativa las inversiones públicas, como multiplicador de las privadas, en las grandes redes transeuropeas de transporte, energía y telecomunicaciones, y en proyectos internacionales de investigación y desarrollo.
El presidente de turno de la UE y jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, destacó en una rueda de prensa el consenso de los líderes europeos sobre la necesidad de potenciar las inversiones que "ayuden a desarrollar los intercambios entre los ciudadanos y la empresas europeas y que propicien el acercamiento entre culturas".