Los líderes políticos y económicos reunidos en Davos urgen a los países de la zona del euro a que solucionen sus problemas antes de comprometerse a aportar más dinero para rescatar a naciones con dificultades de financiación.
En la recta final del Foro Económico Mundial, que se celebra en la ciudad suiza de Davos y que concluye el domingo, ha quedado claro que la zona del euro es la mayor preocupación del resto de economías del mundo -EEUU, Japón y las emergentes-, que consideran que Europa no ha hecho todavía suficiente por solucionar sus problemas.
El resto del mundo mira con preocupación a la zona del euro por los efectos que su crisis de endeudamiento pueda tener en las otras economías.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, consideró ayer que "ningún país es inmune en la situación actual" y que es el momento de actuar.
Lagarde instó a los países miembros de esta entidad financiera multilateral a "demostrar su apoyo" para contribuir a solucionar, con una mayor aportación económica, la crisis de deuda que atraviesa la zona euro.
El ministro de Economía británico, George Osborne, dijo en Davos que la zona del euro "debe mostrar el color de su dinero" antes de que el Reino Unido se comprometa a aportar más fondos. Mostró la disposición del Reino Unido de contribuir más al rescate global para la zona del euro a través del FMI pero aseguró que no pondrá a disposición el dinero de los contribuyentes británicos hasta que los países de la moneda única hagan más por solucionar sus problemas.
Pidió a los dirigentes de la zona del euro que amplíen el fondo de rescate permanente de los países con dificultades de financiación, el llamado "cortafuegos".